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Bayer

Presentación Dr. Eduard García Cruz

Presentación Dra. Inmaculada García-Bayo

Presentación Dra. Maria José Ribal

Disfunción Eréctil

La Disfuncion Eréctil es la incapacidad persistente y recurrente para conseguir una erección suficiente para mantener una relación sexual satisfactoria. Dicha alteración debe producirse durante un periodo de al menos 6 meses. Haber tenido un problema de Disfunción Eréctil en alguna ocasión entra dentro de la normalidad, y puede deberse a múltiples causas.
Se pensaba que se debía principalmente a razones psicológicas, pero ahora se ha establecido que a menudo, en un 80% de los casos, existe una razón física u orgánica como por ejemplo tener diabetes, hipertensión, trastornos en los lípidos (colesterol, triglicéridos), enfermedades cardiovasculares, déficit de testosterona, depresión o producirse como efecto secundario a alguno de los tratamientos que estamos tomando para controlar otras enfermedades.

Causas de la disfunción eréctil

Los problemas de erección pueden ser indicadores de enfermedades más serias como por ejemplo problemas cardíacos, hipertensión y diabetes. Se ha demostrado que en algunos hombres la aparición de Disfunción Eréctil puede preceder en 2-3 años la aparición de infarto de miocardio. Si tienes un problema de erección, consulta con tu médico para determinar el diagnóstico y establecer el mejor tratamiento.

La Disfunción Eréctil, síntoma centinela de otras enfermedades

Uno de cuatro hombres sufre Disfunción Eréctil a cualquier edad, y más del 25% en hombres a partir de los 40 años. Si tienes un problema de erección o disminución del deseo sexual, consulta con tu médico.

Prevalencia de Difunción Eréctil
¿Es normal sufrir de DE? ¿Cuántos hombres la padecen? ¿Debo preocuparme?

Existen muchos factores y muchos de ellos son los mismos que causan enfermedad vascular o problemas cardíacos. Estos factores incluyen la obesidad, tener niveles altos de glucosa, fumar, el alcohol, el colesterol o lípidos altos y realizar poco ejercicio. Si puedes modificar estos aspectos, ayudarás a tu sexualidad y a tu salud.

Lleva un estilo de vida saludable:

  • No fumes
  • Consume alcohol con moderación (1 vaso de vino/día)
  • Sigue una dieta equilibrada
  • Haz ejercicio físico (3 veces por semana 45 minutos)

Consejos de salud

Puede darse desde los 17 hasta los 92 años, pero los problemas de erección son más habituales a partir de los 54 años. No obstante, lo importante es acudir al médico cuanto antes, ya que se ha demostrado que la aparición de Disfunción Eréctil puede estar relacionada con la existencia de enfermedades no diagnosticadas, como la hipertensión, la diabetes, la hipercolesterolemia, la cardiopatía isquémica o el Déficit de Testosterona.
Aunque muchos hombres piensan que sus problemas de erección mejorarán por sí solos, eso no siempre es posible. Se sabe que los hombres tardan unos dos años desde el inicio de la Disfunción Eréctil en consultar a un profesional.
Si tienes un problema de erección, consulta con tu médico: él puede ayudarte a diagnosticar el problema y recomendarte el tratamiento. Piensa que la Disfunción Eréctil puede ser un síntoma que te esté alertando de un problema más grave. No lo dejes para mañana, acude al médico lo antes posible.
La impotencia también está relacionada con problemas para alcanzar el orgasmo o procrear, mientras que el término Disfunción Eréctil describe específicamente los problemas para conseguir una erección persistente para lograr relaciones sexuales satisfactorias.
Sí, principalmente algunos medicamentos que se utilizan para tratar la hipertensión, el colesterol elevado o problemas psicológicos, como algunos antidepresivos. Pero cuidado: nunca dejes de tomar estos fármacos sin consultar primero a tu médico. Coméntaselo para que tu médico pueda cambiar estos medicamentos por otros que no te causen estos problemas.

¿Qué otras enfermedades pueden provocar Disfunción Eréctil? ¿Cuáles son las causas principales?

Sí, la diabetes puede ser con frecuencia una causa de Disfunción Eréctil y, a su vez, la Disfunción Eréctil puede ser un síntoma de muchas patologías entre ellas una diabetes. La disfunción eréctil puede evidenciarse antes de que la diabetes se manifieste con otros síntomas o signos. Es por ello muy importante consultar con el médico cualquier problema de erección para que se pueda diagnosticar la diabetes de forma precoz.

¿Qué otras enfermedades pueden provocar Disfunción Eréctil? ¿Cuáles son las causas principales?

La hipertensión es una enfermedad muy frecuente, y multiplica x2 el riesgo de padecer Disfunción Eréctil. La hipertensión es un problema cardiovascular estrechamente relacionado con la Disfunción Eréctil. Algunos de los fármacos usados para tratar la hipertensión pueden producir o empeorar la Disfunción Eréctil.

¿Qué otras enfermedades pueden provocar Disfunción Eréctil? ¿Cuáles son las causas principales?

La obesidad es otro factor de riesgo para presentar Disfunción Eréctil. Un perímetro abdominal por encima de 102 cm, se asocia con diabetes, hipertensión arterial y dislipidemia, enfermedades a su vez relacionadas con el Déficit de Testosterona, la hormona masculina por excelencia y la Disfunción Eréctil.

¿Qué otras enfermedades pueden provocar Disfunción Eréctil? ¿Cuáles son las causas principales?

Esto es un mito. Los medicamentos para el tratamiento de la Disfunción Eréctil no provocan problemas cardíacos. Algunos medicamentos para los problemas cardíacos como los nitratos están contraindicados con el tratamiento de la Disfunción Eréctil. Es más, la Disfunción Eréctil puede ser un síntoma de enfermedad cardíaca que se detecta al acudir al médico por un problema de erección.
Aunque hayas sufrido un infarto hace más de 6 meses y tus controles cardiológicos sean estables, o incluso si te has sometido a una cirugía de revascularización exitosa, debes consultar a tu médico sobre qué es lo más adecuado.
Tras una historia clínica detallada y tras las pruebas complementarias que éste considere oportunas, podrá determinar tu riesgo cardiovascular.
En el caso de que tengas un riesgo bajo, podrías recibir tratamiento por vía oral para la disfunción eréctil, siempre que no estuvieras tomando nitratos. Aun así, como ya hemos comentado, lo fundamental es que consultes a tu médico de atención primaria o especialista qué es lo más conveniente.

Si he sufrido un infarto hace seis meses, ¿puedo recibir tratamiento para la disfunción eréctil?

Sí. Uno de los factores más claramente relacionados con la hipertensión arterial (HTA) es la obesidad. Tanto la obesidad como la hipertensión arterial son causas de Disfunción Eréctil, en el caso de la hipertensión, algunos fármacos empleados en su tratamiento pueden también producir Disfunción Eréctil.
El priapismo se define como una erección prolongada y dolorosa que se produce independientemente de la existencia de deseo sexual. Habitualmente se considera un problema cuando la erección dura más de 4 horas. A pesar de que es muy poco habitual, consulta a tu médico si crees que puedes sufrir priapismo.
Muchas investigaciones han demostrado que no hay riesgo de hábito o adicción a este tipo de medicamentos.

¿Qué tipo de tratamientos hay para la Disfunción Eréctil? ¿cómo decidir cuál es el más adecuado?

Los fármacos para el tratamiento de la Disfunción Eréctil mejoran el flujo de sangre al pene cuando existe deseo sexual y ayudan a resolver el problema de erección en algunos casos. Sin embargo, este tipo de fármacos no aumentan el deseo sexual. Para que este tipo de medicamentos sean eficaces, es imprescindible que exista estímulo sexual.
Existen varios motivos para que la respuesta sea insuficiente. En primer lugar, los hombres que sufren Disfunción Eréctil grave requieren dosis más elevadas. En segundo lugar, en ocasiones el tratamiento de la Disfunción Eréctil no produce los efectos deseados al no tener en cuenta el tiempo que tarda el fármaco en ser activo desde el momento de la toma. El tercer lugar, puede ser que la estimulación erótica haya sido insuficiente o incluso inexistente esperando a que el fármaco actúe por sí mismo sin necesidad de estimulación sexual. En otras, puede haber otros problemas asociados no detectados y no resueltos como un Déficit de Testosterona. Por último, por falta de colaboración de la pareja.
La eyaculación precoz se caracteriza por eyacular antes de penetrar a la pareja, y está asociado al estrés. A pesar de que no están relacionadas, la eyaculación precoz puede acabar desencadenando una Disfunción Eréctil psicógena. Por otro lado, un hombre con Disfunción Eréctil puede disminuir el tiempo de duración del coito pudiéndose confundir con un problema de eyaculación precoz.
Una vez hayas eyaculado, tu erección cesará. Ya te habrás dado cuenta que, con el paso de los años, tu capacidad para lograr una segunda erección tampoco es la misma que cuando tenías veinte años. Ahora seguramente necesitas una estimulación más directa para lograr y mantener dicha erección. Todo esto es normal y no hay que preocuparse por ello.
Es conveniente que hables de estos temas con tu pareja pero es tu médico quien puede ayudarte a diagnosticar la causa, ver posibles patologías asociadas y recomendar el mejor tratamiento para resolver el problema. No lo dudes, consulta con tu médico.

¿Porqué es importante ir al médico?

No es recomendable. La mayoría de dichos medicamentos pueden ser falsos y quizás ocasionar serios problemas de salud. Los medicamentos para la Disfunción Eréctil deben comprarse en farmacias y bajo prescripción médica.

Compra de productos por Internet y abuso de sustancias ¿qué consecuencias podría tener?

Hay que hablar de forma clara y directa, tu médico está para ayudarte. Pide una cita y comunícale tus inquietudes. Él es el profesional más cercano que tienes y te podrá ayudar.

Primero, te hará preguntas sobre el tiempo de evolución (desde cuándo nota los síntomas), forma del inicio de la disfunción y también intentará identificar algún factor desencadenante: si padeces otras enfermedades como diabetes, hipertensión, niveles altos de colesterol, estrés...

También se interesará por si tienes erecciones en otras situaciones distintas al coito (matutinas, nocturnas, con estímulo visual, con masturbación...), si te afecta al deseo, eyaculación u orgasmo, y cómo lo vives emocionalmente.

Por último, pero igual de importante, te preguntará sobre tus hábitos, como la dieta, el ejercicio, el tabaco , drogas y el alcohol. También sobre si presentas o no diabetes, hipertensión, alteración de los lípidos, problemas de próstata, estrés, depresión…, es decir, si tienes algún factor de riesgo cardiovascular o alguna otra enfermedad crónica o eventual que pueda afectar a tu esfera sexual, además de la medicación que tomas en la actualidad (en caso de que estés tomando alguna), ya que hay medicamentos que pueden alterar la función eréctil.

También te pedirá una analítica para evaluar tu perfil lipídico, azúcar y testosterona. Una vez que tenga todos los resultados, decidirá cuál es el tratamiento más adecuado para tratar tu disfunción.

Actualmente, y gracias a los nuevos tratamientos para la disfunción, la mayoría de los pacientes ven resueltos sus problemas de erección.

Puedes acudir con tu pareja a la consulta, de hecho es aconsejable; piensa que las relaciones sexuales son siempre cosa de dos y la comunicación es fundamental.

Tengo problemas de erección y no sé cómo contárselo a mi médico

Próstata

Utilizamos dos parámetros para determinar la agresividad del tumor. El primero es el tamaño tumoral y si se ha extendido fuera de la próstata. Para ello utilizamos la información del tacto rectal y pruebas como la resonancia magnética o el TAC abdominal. Si los niveles de antígeno prostático específico (o PSA en su forma abreviada) son elevados, entonces buscaremos en el hueso mediante una gammagrafía ósea. El segundo es el grado de malignidad de las células tumorales que componen el tumor, y este es un dato que nos da la biopsia. Con todos ellos, sabremos cuan agresivo es el tumor para decidir un tratamiento.

¿Cómo de agresivo es mi cáncer de próstata?

A pesar de que se haya extirpado la próstata, seguiremos haciendo análisis del antígeno prostático específico (también llamado PSA), dado que será la forma de identificar si el tumor se ha reactivado. Las células tumorales pueden volver a reproducirse y entonces son capaces de producir PSA, por lo que podemos detectarlo. En función de la agresividad del tumor una vez analizada toda la próstata después de la cirugía, podemos saber si esas posibilidades son mayores o menores y determinar la frecuencia de las analíticas para su seguimiento.

¿Puede mi PSA aumentar después de que me hayan extirpado la próstata?

Existe un tipo de cáncer de próstata muy poco agresivo, con un grado de malignidad celular bajo, niveles de PSA cerca de la normalidad, el tacto rectal normal y muy poco volumen de tumor en la biopsia, que puede ser vigilado sin recibir tratamiento. No obstante, es importante que el paciente se someta a controles estrictos para determinar si el tumor progresa en algún momento y entonces realizar el tratamiento oportuno. A veces, también puede ocurrir que el paciente, por diversas circunstancias como edad avanzada u otras enfermedades que comprometen su expectativa de vida, decida no tratarse dado que el tiempo de evolución del cáncer de próstata acostumbra a ser largo.

¿Puedo no tratar mi cáncer de próstata?

Tanto si aún no lo hemos diagnosticado como si ya lo hemos diagnosticado y tratado, existen unos marcadores que pueden hacernos sospechar que el tumor se ha diseminado y ha producido metástasis. Por ejemplo, un PSA anormalmente alto o un tumor de alto grado son indicadores de riesgo de metástasis. Para poder confirmar que existen las metástasis es necesario realizar pruebas como un escáner o una gammagrafía ósea, o incluso en determinados casos un PET, que es una Tomografía por Emisión de Positrones. Un 30% de los pacientes tratados por un tumor localizado acabarán haciendo metástasis, de ahí la trascendencia del seguimiento tras el diagnóstico.

¿Cómo sé si tengo metástasis?

Déficit de Testosterona

El déficit de testosterona es la disminución del nivel de testosterona en sangre, la llamada hormona del deseo. Su detección es muy sencilla, basta una analítica. Pero sus síntomas suelen achacarse a "cosas de la edad": cansancio, pérdida de fuerza, aumento del perímetro abdominal, disminución de la libido, disfunción eréctil, falta de energía y vitalidad, depresión… La testosterona no sólo resulta necesaria para conseguir la erección y mantener el deseo sexual, sino para realizar otras muchas funciones de nuestro organismo. Para corregir los síntomas y para prevenir enfermedades a largo plazo como la osteoporosis o las enfermedades cardiovasculares, acude a tu médico.

    Físicos
  • Disminución del vigor y la energía física
  • Reducción de la potencia muscular
  • Disminución de la densidad mineral ósea
  • Ginecomastia
  • Anemia
  • Aumento de la masa grasa
  • Fatiga

    Alteración del estado de ánimo y de la función cognitiva
  • Irritabilidad y letargia
  • Menor sensación de bienestar
  • Falta de motivación
  • Escasa energía mental
  • Problemas de memoria a corto plazo
  • Depresión
  • Escasa autoestima
  • Insomnio

    Sexualidad
  • Disminución de la libido
  • Menor frecuencia de la actividad sexual
  • Mala función eréctil / excitación
  • Pérdida de las erecciones nocturnas
  • Menor calidad del orgasmo
  • Menor volumen de la eyaculación

    Vasomotores y nerviosos
  • Sofocaciones
  • Sudoración

Los niveles de testosterona están en relación con la densidad mineral ósea
Los hombres con menos testosterona tienen más riesgo de osteoporosis

Benito M. Et al : J Clin Endocrinol Metab. 2003 Apr;88(4):1497-502
La libido es una expresión que data de principios del siglo XX y describe el deseo y la energía asociados con la estimulación sexual. Una disminución de la libido, es decir, la falta de deseo sexual, puede ser síntoma de un descenso en los niveles de testosterona y necesitar tratamiento médico.

La libido es una expresión que data de principios del siglo XX y describe el deseo y la energía asoc

La falta de deseo sexual puede deberse a multitud de factores, podría deberse a ansiedad, estrés, exceso de alcohol, etc. También podía ser provocado por un nivel bajo de testosterona en este caso un tratamiento con Testosterona podría ser la solución. Acude a tu médico, él podrá valorar la situación y recomendarte el mejor tratamiento.
El Síndrome de Déficit de Testosterona consiste en un descenso de los niveles hormonales en el hombre que conducen a una serie de cambios. A diferencia de la mujer, este descenso es muy lento y los cambios tardan mucho tiempo en aparecer. Sin embargo, de manera parecida a la menopausia, los cambios impactan en todo el organismo y pueden producir alteraciones que en algunos casos pueden corregirse.
Hay muchas enfermedades que producen descenso de los niveles de testosterona. Entre las más frecuentes, la obesidad, la diabetes, las enfermedades crónicas respiratorias y hepáticas pueden producir Síndrome de Déficit de Testosterona. El porcentaje de hombres con déficit de testosterona aumenta desde el 5% de hombres a los 50 años hasta más de un 30% de hombres mayores de 80 años.

Hay muchas enfermedades que producen descenso de los niveles de testosterona. Entre las más frecuent

No siempre, pero desde luego sería conveniente que a todos los pacientes con Disfunción Eréctil se les midiera los niveles testosterona. Si son bajos, existen tratamientos para normalizar los niveles de testosterona y así ayudar a resolver, no solo la falta de deseo sino quizás también los problemas de erección. En estos casos es difícil que sólo un tratamiento oral para la erección funcione.
Es conveniente que hables de estos temas con tu pareja, pero es tu médico quien puede ayudarte a diagnosticar la causa, ver posibles patologías asociadas y recomendar el mejor tratamiento para resolver el problema. No lo dudes, consulta con tu médico.

¿Porqué es importante ir al médico?

No es recomendable. La mayoría de dichos medicamentos pueden ser falsos y quizás ocasionar serios problemas de salud. Los medicamentos para la Disfunción Eréctil deben comprarse en farmacias y bajo prescripción médica.

Compra de productos por Internet y abuso de sustancias ¿qué consecuencias podría tener?